El Tren es una Fiesta. Capitulo III

Hola. Lo prometido es deuda, por lo que comparto ahora el que corresponde, luego de publicar los dos capítulos anteriores en su oportunidad. Recuerden, El Tren es una Fiesta. CAPITULO III Luego del accidentado ingreso de aquellos, reaccioné, me levanté del sillón y me acerqué rápido a papá y al otro señor que ya estaba ahí, hincado al lado de ellos, ayudándolos. Uno de los niños se había golpeado la mano izquierda al caer dentro del vagón, y el otro, aunque ileso, se lamentaba de que la segunda mochila se hubiera caído y quedado en la estación. Ahí venía nuestra comida, decía con congoja. De inmediato sacó su teléfono celular y… no, nada que ver. Ni por asomo existían entonces. Solo es una pequeña broma, amigo lector. Pero papá sí sacó su pañuelo de la bolsa trasera izquierda de su pantalón, que era el que nunca usaba sino únicamente para emergencias, por lo que estaba totalmente limpio, sin mocos, y envolvió con él la mano herida del niño. Mamá dejó sentada a Vicky ...