Entradas

Escúchenme, por favor!!!

Juro señores, y por piedad escúchenme. Antes de disparar aquella noche la AR15 y vaciar su tambor de 100 proyectiles sobre los dos sujetos que ustedes ya saben, me mordí los labios con fuerza y cerré los ojos ante la impotencia de tener que recurrir a ella, a la fría AR15 que años atrás adquirí con la ilusión vana, como todo humano vano, de nunca tener que usarla, salvo para defenderme y responder a todo ataque de algo fuera de toda dimensión, tal me sucedió esa noche, cuando los ahora occisos, que sus madres por cierto lloran, tocaron a la puerta de casa con el cañon de su elegante .357, uno y de la vulgar .38, el otro. Yo, reitero y juro, me encontraba en paz con mi nieta. Jugábamos a la comidita, y ella, prístina y diáfana niña, con sonrisa de ángel, preparaba pastelitos de ilusión y cafes de fantasia, los cuales me servia sin pausa uno tras otro, hasta cuando aquellos golpes secos en la puerta. Señores, si yo, la víctima, ignoro si se lo merecían, menos van a saber ustedes, sin nie...

Hienita y chacalito!!!

 A falta de varita mágica, la pluma suplió, y entonces hiena y chacal, luego de su luna de miel tuvieron una linda hienita. Primorosa y sonriente, aunque con sus cabellos erizos o tiesos mejor dicho, la pequeña hiena niña pronto dio sus primeros pasos. Siendo por natura inquieta y aventurera, se asomaba con frecuencia al pueblo, aunque siempre a la distancia, desde la loma, desde donde escuchaba el jolgorio de la gente, olía el aroma de las ollas en la lumbre y veia el ir y venir de esas extrañas figuras de dos patas que parecian atolondradas y ocupadas en a saber qué asuntos. Noche tras noche, hienita, nuestra amiga, subía aquella loma, y desde la distancia se deleitaba imaginando el qué y el por qué de aquel frenesí entre aquellos de dos patas.  Finalmente sucumbió a la tentación y rogó a sus padres, chacal y hiena, la llevarán a conocer aquel encantador cuadro que ella a la distancia admiraba. Por supuesto, ellos, al unísono, se opusieron de inmediato. No podian permitir ni...

Paseo de domingo!

 Buenos días, princesa. Te escribo porque quiero agradecerte este fantastico domingo a tu lado. Gracias. Recorrer tomados de la mano las calles empedradas de San Pedro en tanto disfrutábamos aquel helado que te teñía de fresa los labios y yo me deleitaba limpiándolos con los míos ha sido increíble, aunque también cuando tu hermoso vestido de algodón blanco y sin fín de margaritas colores mandarina y verde flotaba al viento, y una y otra vez, entre risas y sonrisas, tropezábamos en aquel sinuoso callejón de piedras , entre paredes blancas y amarillas y hermosas ventanas con geranios y pelargonias que casí cobraba vida con esa alegría nuestra, con tus  carcajadas y con el vuelo nervioso de los colibries picando las bouganvilias bajo el sol de la media tarde que nos envolvía, y que de a poco nos llevó a la fuente del parque, donde luego nos empapamos lanzándonos sus frescas aguas con nuestras manos en tanto corriamos a su rededor. Inolvidable. Gracias. Tu sonrisa y nuestros besos...

Aquel viejo!!!

Imagen
  Hoy por la mañana, cuando aquel viejo más viejo que yo acariciaba con sus manos mis zapatos, lustrándolos por cinco pesos, y luego de haber caminado por aquel otrora verde parque de rosas y azaleas, entre sus palomas alborotadas y bajo frías gotas de lluvia, vinieron a mi mente aquellos capullos de antaño, cuando tomado fuertemente por la mano de mi madre recorríamos entre el gentío los alrededores de la catedral y las banquetas del mercado central. Hoy, Cuando aquel viejo más viejo que yo acariciaba mis zapatos por cinco pesos, vi cuán lejos mi vuelo en la vida y las ráfagas de viento a lo largo me habían arrastrado, y ahora, con esas gotas de lluvia, con esas palomas y con ese viejo más viejo que yo… acariciando mis zapatos, me devuelven a aquel lugar, 60 años atrás, cuando este viejo era apenas un muchacho y yo un chiris de pantalones cortos. Crecimos pues él y yo en las mismas calles, en los mismos recovecos del tiempo y del centro, y aunque sin darnos cuenta, sin duda su...

Se paró la fiesta!!!

 Por razones que no identifico, he trasladado últimamente mis garabatos a:  https://ocasodereflexiones.blogspot.com/ Los espero. Temática social, política, real.  Saludos.

El Tren es una Fiesta. Capitulo III

Imagen
Hola. Lo prometido es deuda, por lo que comparto ahora el que corresponde, luego de publicar los dos capítulos anteriores en su oportunidad. Recuerden, El Tren es una Fiesta.   CAPITULO III Luego del accidentado ingreso de aquellos, reaccioné, me levanté del sillón y me acerqué rápido a papá y al otro señor que ya estaba ahí, hincado al lado de ellos, ayudándolos. Uno de los niños se había golpeado la mano izquierda al caer dentro del vagón, y el otro, aunque ileso, se lamentaba de que la segunda mochila se hubiera caído y quedado en la estación. Ahí venía nuestra comida, decía con congoja. De inmediato sacó su teléfono celular y… no, nada que ver. Ni por asomo existían entonces. Solo es una pequeña broma, amigo lector. Pero papá sí sacó su pañuelo de la bolsa trasera izquierda de su pantalón, que era el que nunca usaba sino únicamente para emergencias, por lo que estaba totalmente limpio, sin mocos, y envolvió con él la mano herida del niño. Mamá dejó sentada a Vicky ...

Colorín Colorado!!!

Imagen
Y colorín colorado, este cuento de los cien cuentos ha acabado. Y aunque reconozco no todos son cuentos, una vez muchos son narrativas, otros, cuentos cortos, oraciones incluso algunos o capítulos de alguna noveleta otros, tal el caso de El Tren es una Fiesta, en sus capítulos I y II, todos son producto de mi imaginación.  Ninguno de los tres niños en el tren existió, como tampoco la taberna de medio cerro, Emperador, Rebk o el colibrí de Antigua, entre otros más de cien personajes creados con los que me he deleitado y entretenido durante el periplo en mi mente, en mi imaginación.  Imaginación misma a la que después de seis décadas avanzadas sin conocer el lado oscuro del humano al pie de la escalera tuve que recurrir de emergencia para evadir precisamente esa faceta oscura suya del humano incompleto. Del ladrón, del usurpador, del hijueputa aprovechado; a la vez que de ese otro lado de incompetencia, ignorancia y carencia de profesionalismo de algún güizache de quinto patio e...